Al final de las listas de cotejo se agrega información en la que te puedes apoyar para tu trabajo.
Las características del trabajo son las siguientes.
ECO-REPORTAJE
1) Elegir tema sobre alternativas sostenibles de conservación y uso de los recursos naturales.
2) Elaborar cuestionario acorde a las necesidades previas de la entrevista en el que se destaque información relevante como servicios ambientales que ofrece el proyecto, costos, apoyo, problemáticas a las que se enfrentan, etc.
3) Acudir al lugar y realizar la entrevista y recorrido del mismo haciendo una videograbación con una duración de no más de 7 minutos.
4) Corroborar la imagen y audio
5) Editarlo en formato "mpg" o "mpeg"
REPORTE ESCRITO
1) Antecedentes: Investigar todo lo referente a "Desarrollo sustentable" como definición e historia del concepto, alternativas sostenibles entre las que destacan áreas naturales protegidas, manejo forestal, agricultura y pesca sostenibles, ecoturismo, manejo integral del agua, protección y recuperación del suelo, fuentes alternas de energia, ecotecnología etc.
2) Desarrollo: investigación precisa del lugar que eligieron como su ubicación, servicios ambientales que ofrece o provee, sociales, culturales, económicos, etc. que ofrece en él pueden incluir gráficos, esquemas, etc.
3) Conclusión: elaborar un análisis y reflexión sobre la importancia e impacto social que tienen los proyectos de sustentabilidad.
4) Bibliografía
CARACTERISTICAS
1) Letra arial 11
2) Interlineado 1.5
3) Justificado
4) Margen 2.5
5)Incluir índice
Tomen en cuenta la lista de cotejo que a continuación se presenta, lean bien qué es lo que se les solicita y qué es lo que se les va a calificar.
Lista de cotejo
“Eco-reportaje”
Criterio
|
Sí cumple
|
No cumple
|
En cuanto a
la calidad del material…
|
||
Entregan en tiempo y forma
|
||
El video no tarda más de 7 minutos
|
||
La calidad del video y el audio es adecuada para que
se vea y se escuche correctamente
|
||
Entregan DVD en formato “mpg” o “mpeg” previamente
revisado para garantizar que se pueda
reproducir
|
||
En cuanto al
contenido…
|
||
Participan todos los integrantes del equipo de forma
equitativa dividiendo las actividades para luego integrar todo el trabajo
|
||
Investigan antecedentes como conceptos, importancia
del lugar, beneficios para la comunidad,
etc. antes de acudir a la entrevista
|
||
Elaboran un cuestionario previo a la entrevista que
sea coherente y que destaque lo más relevante del lugar y de las actividades
que realizan, así como el impacto para la sociedad y los problemas que
enfrentan.
|
||
El equipo claramente entendió el tema
a profundidad y presentó su información convincentemente. Toda la información
presentada en la videograbación fue clara, precisa y minuciosa.
|
||
Lista de cotejo para Reporte escrito
CRITERIO
|
SI CUMPLE
|
NO CUMPLE
|
En cuanto a su presentación…
|
||
Entrega en tiempo y forma
|
||
El trabajo tiene carátula con todos los datos correspondientes y los
nombres de los integrantes en orden alfabético.
|
||
El trabajo es limpio, ordenado, tiene portada, índice y cumple con
todas las secciones y cuestiones de formato estipuladas por el profesor como:
margen, tipo y tamaño de caracteres, interlineado, alineación, etc.
|
||
Atiende todas las normas básicas de ortografía y sintaxis.
|
||
En cuanto a contenido…
|
||
Buscan, obtienen, seleccionan, clasifican y analizan la información
pertinente al tema investigado.
Corresponde de forma complementaria a su videograbación o
eco-reportaje.
|
||
La información es suficiente, no se extienden sólo para agregar relleno.
|
||
Presenta subtemas acordes al desarrollo de su trabajo bien
estructurados, analizados y sintetizados.
|
||
Se apoya en imágenes e ilustraciones a los que hace referencia en su
texto.
|
||
Las ideas se expresan de forma lógica, clara, coherente, fluida y sintética.
El orden de los párrafos y las ilustraciones contribuyen muy bien a la
comprensión.
|
||
Se evidencia que el trabajo no sólo lo copiaron y pegaron.
|
||
Utilizan más de cuatro fuentes de información y son de distinto tipo.
|
||
Todas sus fuentes son confiables, objetivas y ofrecen información
precisa. Las que son de sitios de internet presentan los dominios .edu, .gov
o .org.
|
TÓPICOS DE DESARROLLO SUSTENTABLE
La creciente preocupación por la destrucción de los recursos naturales ha llevado a las sociedades y los gobiernos a impulsar alternativas encaminadas hacia la conservación y el uso adecuado de los recursos naturales. Estas alternativas se pueden clasificar en:
1. Protección y conservación de los ecosistemas naturales y su biodiversidad en áreas naturales protegidas.
· Áreas de reserva ecológica
2. Uso sostenible y equitativo de los recursos naturales como:
· Tecnologías indígenas tradicionales de manejo de ecosistemas de eficiencia comprobada
· Manejo y uso de la vida silvestre
· Manejo forestal sostenible
· Ecoturismo
· Pesca responsable
· Manejo integral del agua
· Protección y recuperación del suelo
3. Aplicación de tecnologías amigables con el medio ambiente (ecotecnias)
· Generación de energía alternativa
· Biotecnología
· Agroecología
· Acuicultura
4. Restauración ecológica de las áreas deterioradas para mejorar o recuperar sus servicios ambientales.
5. Reducción de la tasa de contaminantes de corta vida y supresión total de la producción de contaminantes de larga duración.
· Reducir, Reciclar, Reutilizar, Respetar y Rechazar las cosas que pueden dañar el medio o tu persona.
· Reciclaje de PET, cartón, vidrio, etc.
6. Prevención de daños al medio ambiente y por lo tanto a la salud humana.
· Edificaciones amigables al medio ambiente (edificios "verdes")
· Crecimiento urbano descontrolado
· Reorganización de zonas urbanas céntricas y de terrenos baldíos problemáticos
· Manejo de drenajes
· Productos orgánicos
NOTA: Si hay algún otro tema que quieran trabajar, mientras sea parte del Desarrollo Sustentable, lo pueden hacer.
De acuerdo con
el Programa UNESCO "Educating for a Sustainable Future"
(educando para un futuro sustentable) existen cuatro dimensiones de la
sustentabilidad: social, ecológica, económica y política. Cada una de ellas
trae aparejado un principio esencial.
La sustentabilidad social se vincula con los
valores/ principios de la paz y la equidad; la ecológica con la conservación;
la sustentabilidad económica con el desarrollo adecuado y la política con la
democracia.
Esto implica que una sociedad sustentable
será aquella en la cual:
1)
En una
sociedad sustentable la gente se preocupa por los demás y valora la justicia
social y la paz, por ejemplo:
·
Asegurando el acceso al agua segura, el
alimento y la vivienda para todos.
·
Valorando y respetando los roles y
contribuciones de las mujeres y niñas tanto como se hace con los hombres y
niños varones.
·
Preocupándose por los jóvenes, los ancianos y
las personas con discapacidad así como otros grupos sociales menos poderosos y
principalmente marginales.
·
Atesorando el patrimonio cultural y el
bienestar de los aborígenes.
·
Reforzando las particularidades locales y
nuestra identidad comprendiendo la conexión nacional y global.
·
Protegiendo la salud humana y la calidad de
vida mediante ambientes seguros, limpios y saludables.
·
Maximizando el acceso de todos a la
educación.
·
Construyendo pueblos y ciudades 'humanas' en
forma y escala.
·
Solucionando las disputas mediante la
discusión, la negociación y otros medios pacíficos.
2)
En una
sociedad sustentable se protegen los sistemas naturales y se utilizan los
recursos sabiamente, por ejemplo:
·
Utilizando la energía, el agua, los bosques,
el suelo y otros recursos naturales en forma eficiente y cuidadosa.
·
Minimizando los residuos, luego
recuperándolos y reutilizándolos a través del reciclado y compostage .
·
Viviendo "ligeramente" sobre el
Planeta (¡¡no tenemos porque dejar huellas muy profundas o demasiado
duraderas!!!).
3)
En una
sociedad sustentable la gente valora el desarrollo adecuado y la satisfacción
de las necesidades básicas de todos, por ejemplo:
·
Creando una economía local vibrante que
brinde oportunidades para el trabajo satisfactorio y significante para todos.
·
Asegurando que las necesidades humanas
fundamentales de todos son satisfechas.
·
Valorando el trabajo voluntario y no
remunerado en el hogar y la comunidad.
·
Apoyando políticas que asignen el costo
social y ecológico real así como los beneficios de los bienes y servicios que
consumimos.
·
Reconociendo que el estándar de vida de una
comunidad se encuentra vinculado a las contribuciones de las personas de áreas
vecinas, dentro y fuera del país.
·
Impulsando la producción y consumo de bienes
y servicios que no degradan el ambiente local o global ni la calidad de vida de
otras personas, especialmente aquellas del sur.
·
Promoviendo la responsabilidad corporativa
(de las empresas).
4)
Una sociedad
sustentable toma las decisiones a través de medios justos y democráticos, por
ejemplo:
·
Desarrollando y promoviendo las instituciones
democráticas y los procesos de toma de decisiones.
·
Descentralizando la toma de decisiones a los
niveles locales de gobierno (por ejemplo los municipios).
·
Promoviendo la responsabilidad gubernamental
y la consideración de las comunidades locales.
·
Otorgando poder a todos los sectores de la
comunidad para participar en las decisiones tanto a nivel nacional, como
regional y local.
·
Desarrollando las capacidades de las ONGs
(organizaciones no gubernamentales), asociaciones vecinales y profesionales u
otros elementos de una sociedad civil vibrante.
·
Erradicando la corrupción en el gobierno y
los negocios. (¡¡¡que es TAN necesario en nuestro país!!!).
Y debes saber que los niños y jóvenes tienen
un lugar muy importante en todo esto. En 1992, los representantes de casi 180
países se comprometieron a trabajar sobre lo que se conoce como Agenda 21 para
alcanzar el desarrollo sustentable.
Breve historia de la educación
ambiental: del conservacionismo hacia el desarrollo sostenible
Por Alina Alea García
RESUMEN
La educación ambiental,
surgida en los años 70, como respuesta a la crisis ambiental, debe entenderse como un proceso de aprendizaje que debe facilitar la
comprensión de las realidades del medioambiente, del proceso sociohistórico que
ha conducido a su actual deterioro; que tiene como propósito que cada individuo
posea una adecuada conciencia de dependencia y pertenencia con su entorno, que se sienta responsable de su uso y
mantenimiento, y que sea capaz de tomar decisiones en este plano. La educación
ambiental, debe estar dirigida a la estimulación de la adopción por parte de
las personas de un modo de vida compatible con la sostenibilidad, en el que se valorice
la sencillez y el gastar los recursos de la tierra a la menor velocidad
posible, lo cual supone un freno parcial en algunas direcciones que se
traducirá a la larga, en una mayor abundancia
y durabilidad de la vida en
sentido general;
para lograr esta aspiración, es imprescindible elevar el nivel de conocimiento
e información, de sensibilización y concienciación por parte de los ciudadanos,
científicos, investigadores, gobiernos, la sociedad civil y todas las
organizaciones nacionales e internacionales.
1. LA PROBLEMÁTICA
AMBIENTAL
A partir de la década del
´70, en el mundo en sentido general se comienza a tratar la cuestión ambiental
debido al creciente y evidente deterioro del entorno, cuya causa fundamental ha
sido la acción del hombre.
El medio ambiente se
convierte en problema de investigación a consecuencias del deterioro de los
recursos naturales, y al afectar la vida humana a grandes y pequeñas escalas, centrándose la atención de la
comunidad científica internacional, en la búsqueda de la concienciación de la
necesidad apremiante de utilizar responsablemente el saber de todos los campos
de la ciencia para darle respuesta a la creciente degradación ambiental, que no
solo pone en crisis las condiciones de
vida en el planeta, sino hasta la permanencia de la vida en el mismo.
Fundamentalmente la
atención se ha centrado en dos cuestiones esenciales: la influencia del
ambiente y las modificaciones que ha sufrido este sobre las personas, sus
conductas y actitudes; y la influencia
de estas sobre el medio, las sociedades, las grandes potencialidades de impacto
del factor humano sobre el entorno, las conductas degradantes, las concepciones
y modos de vida en general. Los dos enfoques investigativos tienen un
denominador común: la relación ser humano – medio ambiente.
Una de las
respuestas a la crisis ambiental ha sido la educación ambiental, ya que las
ciencias de la educación, se ocupan del proceso formativo del hombre, del
desarrollo del mismo, es decir, del
cómo este se prepara a lo largo de su vida para interactuar con el medio
ambiente, esta educación debe promover la formación de una conciencia ambiental
en los seres humanos que les permita convivir con el entorno, preservarlo, y
transformarlo en función de sus necesidades, sin comprometer con ello la
posibilidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas, de preservar y desarrollar
la riqueza cultural de la humanidad, de producir bienes y riquezas materiales,
incrementar el potencial productivo, asegurando oportunidades equitativas para todos,
sin que ello implique poner en peligro nuestro ambiente, incluidos sus
diferentes sistemas del mismo.
Los orígenes de la
educación ambiental se sitúan en los años 70, la misma surge en el contexto de
preocupación mundial ante la seria desestabilización de los sistemas naturales,
lo cual pone en evidencia la insostenibilidad del paradigma de desarrollo
industrial o “desarrollista”, y lleva a la comunidad internacional al
planteamiento de la necesidad de cambios en las ciencias, entre ellas, las
ciencias de la educación, con el objetivo de darle respuesta a los crecientes y
novedosos problemas que afronta la humanidad.
El concepto de educación ambiental no se ha mantenido estático, el mismo se
ha modificado, precisamente en correspondencia con la evolución de la idea de
medio ambiente. En un principio la atención se centró en cuestiones tales como
la conservación de los recursos naturales, así como de los elementos físico -
naturales que constituyen la base de nuestro medio, la protección de la flora y
la fauna, etc. Paulatinamente se han incorporado a este concepto, las
dimensiones tecnológicas, socioculturales, políticas y económicas, las cuales
son fundamentales para entender las relaciones de la humanidad con su ambiente
y así poder gestionar los recursos del mismo.
Aunque el término educación ambiental ya aparece en documentos de la
Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura
(UNESCO), datados de 1965, no es hasta el año 1972, en Estocolmo, durante la
Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Medio Humano, cuando se reconoce
oficialmente la existencia de este concepto y de su importancia para cambiar el
modelo de desarrollo. Donde fue constituido el Programa de Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA), entidad coordinadora a escala internacional de las
acciones a favor de la protección del entorno, incluida la educación ambiental.
En dicha conferencia, se crea el Programa Internacional de Educación
Ambiental (PIEA), el cual, según Bedoy Víctor, 2002 “pretendía aunar esfuerzos
y optimizar informaciones, recursos, materiales e investigaciones en materia de
educación ambiental para extender el conocimiento de las aportaciones teóricas
y prácticas que se iban produciendo en este campo de la ciencia”.
A partir de ese momento, se han realizado diferentes eventos sobre el
particular, que conforman lo que llamamos el debate ambiental, entre los que
cabe destacar, El
Coloquio Internacional sobre la Educación relativa al Medio Ambiente (Belgrado,
1975); La Conferencia Intergubernamental sobre Educación
Ambiental, organizada por la UNESCO y el PNUMA en Tbilisi, antigua URSS, 1977;
El Congreso sobre Educación y Formación Ambiental, Moscú, 1987; La Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Río de
Janeiro, 1992, la cual aportó importantes acuerdos internacionales, y
documentos de relevancia, tales como la Agenda 21, en la que se dedica el
capítulo 36, al fomento de la educación y a la reorientación de la misma hacia el desarrollo sostenible, la
capacitación, y la toma de conciencia; paralelamente a la Cumbre de la Tierra
se realizó el Foro Global Ciudadano de Río 92, en el cual se aprobaron 33
tratados uno de los cuales lleva por titulo Tratado de Educación Ambiental
hacia Sociedades Sustentables y de Responsabilidad Global; El Congreso Iberoamericano
de Educación Ambiental, Guadalajara (México, 1992) y La Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible
(Río + 10), realizada en el año 2002, en Johannesburgo, Sudáfrica.
Durante siglos, la especie humana ha modificado el entorno en que vive
para adaptarlo a sus necesidades, en esta relación sociedad – medio ambiente se
han instituido valores que promueven una mentalidad de sometimiento del mismo,
desarrollándose normas de uso que unidas a los avances científicos y
tecnológicos que han dotado al hombre de un poder enorme de impacto sobre el
entorno, han condicionado la acción depredadora de este sobre el medio, la cual
ha sobrepasado los efectos locales, ya que los problemas derivados del
conflicto sociedad – naturaleza, han cambiado las condiciones de vida del
planeta, originando efectos nocivos que
afectan la calidad de la vida en su conjunto.
Estos problemas ambientales surgen de las incompatibilidades existentes
entre las cualidades biofísicas del entorno y las relaciones socioculturales
actuantes sobre él, por tanto un análisis adecuado de estas dificultades deberá
profundizar en una crítica del tipo de relación del hombre con su medio
ambiente.
La educación ambiental debe entenderse como un proceso de aprendizaje
que debe facilitar la comprensión de las realidades del medioambiente, del
proceso sociohistórico que ha conducido a su actual deterioro; que tiene como
propósito que cada individuo posea una adecuada conciencia de dependencia y
pertenencia con su entorno, que se
sienta responsable de su uso y mantenimiento, y que sea capaz de tomar
decisiones en este plano. La misma, “intenta proponer una nueva información que
aumente los conocimientos sobre el medio ambiente y que de esta ampliación
surja una reflexión que nos permita mejorar la calidad de vida, mejorando la
calidad ambiental y que nos lleve necesariamente a una acción a favor del
medio” Calvo y Corraliza (1997).
“La educación ambiental resulta clave para comprender las relaciones
existentes entre los sistemas naturales y sociales, así como para conseguir una
percepción más clara de la importancia de los factores socioculturales en la
génesis de los problemas ambientales. En esta línea, debe impulsar la
adquisición de la conciencia, los valores y los comportamientos que favorezcan
la participación efectiva de la población en el proceso de toma de decisiones.
La educación ambiental así entendida puede y debe ser un factor estratégico que
incida en el modelo de desarrollo establecido para reorientarlo hacia la
sostenibilidad y la equidad”. Martínez, Jose Félix,2001.
La educación ambiental, por
tanto constituye una herramienta que persigue mejorar las relaciones del hombre
con su medio, a través del conocimiento, la sensibilización, la promoción de
estilos de vida y comportamientos favorables al entorno, es decir, “una
educación en la que se incluyen tanto la adquisición de conocimientos y
destrezas como una formación social y ética que está referida al entorno
natural o construido y que tiene como finalidad la sensibilización para lograr
que los seres humanos asumamos la responsabilidad que nos corresponde” (idem).
Desde el punto de vista conceptual, el enfoque
histórico-cultural constituye un sólido referente y un enfoque epistemológico
con amplias perspectivas de aplicación en la educación ambiental; en el mismo,
se sitúa como objetivo fundamental del proceso educativo, el desarrollo íntegro
de la personalidad del individuo, en estrecha relación con el contexto (o medio
ambiente) en el que se encuentra, mediante una inserción social consciente y
comprometida, como sujeto de la historia, que busca la transformación de la
realidad en aras de su propio beneficio y del bienestar de la sociedad.
Teniendo en cuenta el carácter rector que desde el
enfoque histórico-cultural posee la enseñanza en relación con el desarrollo
psíquico del individuo, se plantea que la educación ambiental debe convertirse
en fuente e hilo conductor de un desarrollo
que contemple de manera intrínseca el establecimiento de una relación
armónica del individuo y el medio ambiente. Esto puede lograrse a través de la
estimulación y optimización de diversos procesos psicológicos y las relaciones
entre ellos, tales como habilidades, capacidades, valores, conocimientos,
actitudes, percepciones, vivencias y comportamientos coherentes con el ideal de
protección medioambiental que debe instituirse como componente fundamental de
los patrones educativos correspondientes con los intereses actuales de la
sociedad, y del propio individuo como personalidad.
Dos categorías fundamentales
existentes en la teoría histórico-cultural son de singular relevancia en el
entendimiento del proceso de la educación ambiental, estas son la Zona de
Desarrollo Próximo y la Situación Social del Desarrollo.
La Situación Social del Desarrollo (combinación especial de los procesos
internos y de las condiciones externas, típica de cada etapa del desarrollo y
que condiciona las nuevas formaciones psicológicas que adquiere el individuo),
implica que la educación ambiental supone necesariamente cambios profundos con
respecto a enfoques tradicionales de educación, que contemplan el
enriquecimiento constante del contexto educativo, y por consiguiente de la SSD;
tomado en cuenta, integrando y optimizando elementos socioculturales,
materiales, históricos, afectivos e intelectuales; tanto de los individuos,
como de los grupos humanos, para orientarse de manera efectiva hacia el logro
de una adecuada cultura ambiental en los ciudadanos.
La Zona de Desarrollo Próximo (distancia existente entre lo que un
individuo es capaz de hacer por si mismo, y lo que puede realizar con la ayuda
de los demás), es el espacio donde se sitúa el aprendizaje efectivo y la
enseñanza verdaderamante desarrolladora de una adecuada educación para la
convivencia armónica con el medio ambiente, y orientada hacia el desarrollo
sostenible. Los programas de educación ambiental que persigan estos objetivos,
deberán partir de diagnósticos optimistas que reflejen las potencialidades de
sujetos, grupos, familias, y comunidades, contemplando no sólo su estado actual y sus limitaciones,
sino también sus oportunidades de aprendizaje; deberán concebir la estimulación
de un desarrollo personal, grupal y social, como una construcción cultural, que
se realiza a través de la socialización con otros seres humanos mediante
actividades sociales compartidas, a través de un proceso de educación que no
consiste solamente en una simple transmisión de conocimientos concretos de una
persona experta a una inexperta, sino en la creación de circunstancias
pedagógicas en que los individuos apliquen conscientemente conocimientos o
contenidos, e identifiquen, valoren y creen estrategias y acciones concretas
encaminadas a la solución de problemas ambientales que existan en la práctica
de la cotidianidad.
El proceso de la educación ambiental debe orientarse continua y
permanentemente hacia la facilitación de un aprendizaje desarrollador, en dinámica
interacción entre el individuo cognoscente y su medio ambiente (entendido en
sus múltiples dimensiones), que promueva cambios cualitativos y cuantitativos
en la personalidad del mismo, tomando como punto de partida la situación
histórico cultural concreta del medio en el que se desenvuelve.
Existen
diferentes características que debe poseer un eficiente programa de educación
ambiental, según la North American
Association for Environmental Education, en su Environmental Education
Materials: Guidelines for Excellence workbook. Bridging
Theory & Practice. (2000)
·
Debe
ser justo y preciso en la descripción de los diversos problemas, situaciones y
conflictos ambientales; presentar de manera balanceada diferentes puntos de
vista y teorías sobre los mismos, áreas de consenso, incluyendo las
organizaciones y afiliaciones, así como las políticas oficiales. Debe estimular
la reflexión y toma de conciencia acerca de las posibles consecuencias del
comportamiento individual sobre el entorno.
·
Promover
concienciación acerca del entorno natural, construido y social; así como un
entendimiento de los conceptos ambientales en los contextos en los cuales estos
se manifiestan, claramente relacionados en una concepción de sistema; estimular
la sensibilización, valores, y percepciones adecuadas hacia el medio ambiente;
la comprensión de la interdependencia de todas las formas de vida, y la
dependencia de la vida humana de los recursos del planeta en un ambiente
saludable.
·
La
educación ambiental debe producir un aprendizaje efectivo, utilizando para ello
métodos centrados en el alumno, desde una perspectiva transdisciplinaria, que
abarque aspectos globales, nacionales, y locales del desarrollo sostenible.
Debe dejarse abierta la posibilidad de diferir y preguntar, explorar diferentes
perspectivas y opiniones acerca de las diferentes teorías y formarse opiniones
y concepciones propias respecto al tema, en una atmósfera de respeto por las
opiniones diferentes y apertura para nuevas ideas. Un programa de educación
ambiental debe estimular el pensamiento crítico y creativo a través de la
definición de problemas, formulación de hipótesis, colección, organización y
análisis de información, conclusiones, enunciado de posibles estrategias de
solución, e identificación de oportunidades, creación de planes de acción,
implementación de los mismos y evaluación de resultados. El estudiante debe ser
un participante activo, y el aprendizaje debe devenir un proceso natural, de
construcción del conocimiento; debe proveer oportunidades a los estudiantes
para afianzar las capacidades de pensamiento independiente y efectivo, y acción
responsable, tanto en situaciones de independencia como coolaborativas, de
trabajo grupal, en la solución de problemas ambientales en el ámbito
comunitario.
·
Debe promoverse la reflexión
acerca de la diversidad de culturas, razas, géneros, grupos sociales,
generaciones, entre las cuales deben existir equidad y respeto.
·
Se
deben estimular también habilidades ciudadanas, incluyendo la participación en
las políticas de regulación, usando los medios y los servicios comunitarios. Un
programa de educación ambiental debe promover responsabilidad cívica, y
estimular a las personas a usar sus conocimientos y habilidades personales a
favor del medio ambiente.
A partir de la Segunda Guerra Mundial,
el desarrollo comienza a concebirse como crecimiento económico, orientándose
hacia el logro de un acelerado desarrollo industrial y tecnológico; a este
paradigma de desarrollo se le llamó “desarrollista”, el mismo ha acarreado
negativas consecuencias para la humanidad relacionadas con el incremento del
deterioro de las condiciones ambientales del planeta y los diferentes sistemas
biofísicos y sociales que lo constituyen; lo cual ha desencadenado la llamada
crisis ambiental.
Como resultado de esta crisis ambiental,
Según, Muñóz, Marta Rosa, 2003 ya en la década del 60, la humanidad
comienza a cuestionarse este paradigma de desarrollo que contiene altos costos
sociales, económicos, culturales y ambientales vinculados al consumo y manejo
irracional e indiscriminado de los recursos del medio, y se demuestra la
existencia de un gran mito alrededor del mismo, tanto acerca de su ineficacia
para resolver los problemas que enfrenta la humanidad, como respecto a la
responsabilidad con la creciente degradación ambiental.
En este contexto de preocupación
mundial ante las graves y diversas problemáticas ambientales que enfrenta el
planeta, surge como alternativa la teoría del desarrollo sostenible o
sustentable, concepto que aunque se había manejado con anterioridad, adquirió
verdadera relevancia en 1987, en Nuestro Futuro Común, Informe de la Comisión
Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, conocido también como informe de la
Comisión Brundtland, en la cual se definió el Desarrollo Sostenible como “aquel
que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas propias”.
“El desarrollo sustentable requiere la
promoción de valores que estimulen
patrones de consumo dentro de los límites de lo ecológicamente posible, y a los
cuales todos puedan aspirar razonablemente, implica además que las sociedades
satisfagan las necesidades humanas incrementando el potencial productivo y
asegurando oportunidades equitativas para todos, y no debe poner en peligro los
sistemas naturales que constituyen la base de
la vida en la Tierra: la atmósfera, los suelos, las aguas y los seres
vivos” Muñóz, Marta Rosa 2003.
Este modelo ha resultado ser muy polémico y en ocasiones contradictorio,
por lo cual desde finales de la década de los ’80, se han desarrollado
múltiples acercamientos conceptuales al mismo, los cuales, independientemente
de sus incompatibilidades, coinciden, en su orientación hacia el logro de un
crecimiento con eficiencia económica, que no deteriore ni utilice de manera
irracional los recursos naturales, que garantice el progreso y la justicia y
equidad social, que respete y estimule la diversidad y riqueza de las identidades
culturales, así como el precepto de la eficiencia ecológica de los sistemas
biofísicos.
En todo caso, el nuevo
paradigma de la sustentabilidad presupone alcanzar una armonía entre las
diversas aristas que incluyen el desarrollo humano, tales como la economía, la
sociedad, la naturaleza, la cultura y la tecnología, donde la dimensión
ambiental atraviese transversalmente este proceso de desarrollo.
“De otro modo se interpreta
que al desarrollo sustentable, le resultan inherentes: la posible única opción
viable para salvaguardar a la Humanidad, la adopción de una nueva ética humana
para con la naturaleza, un motivo de solidaridad intergeneracional, una teoría
humanista y progresista, el sentido de responsabilidad por salvar las
condiciones que sustentan la vida en el planeta, un móvil para la paz y la
estabilidad mundial, una alternativa sensata a los modelos existentes de
desarrollo y la globalización de la solidaridad ambiental” Jaula, Jose Alberto,
2002.
El mismo autor, señala ciertos
principios que debe seguir un proyecto de desarrollo sostenible, tales
como la percepción transdisciplinar de
la ciencia y la educación, la descentralización del saber, el conocimiento
sistémico, la ciencia posnormal, la visión ambiocéntrica, el pensamiento
analógico, las relaciones diacrónicas, la concepción holística de la realidad,
la certeza de la incertidumbre, la lógica sensitiva, inductiva y sintética, la
prevención y mantenimiento del ambiente, la dirección participativa de la
población, la solidaridad con el entorno, la solidaridad intergeneracional y la
armonía e intercambio con el ambiente.
La educación desempeña una importante
función en la progresiva implementación de este nuevo paradigma de desarrollo;
la misma debe encargarse de estimular el establecimiento de nuevos y más
positivos estilos de relación del hombre con el medio ambiente, abarcando las
diversas aristas o dimensiones del mismo, tales como las sociales, naturales, tecnológicas, económicas
o políticas; debe instituirse como punto de partida e instrumento por
excelencia en la necesaria incidencia sobre los diferentes actores sociales
existentes en la actualidad, para potenciar la adquisición de nuevas
informaciones, conocimientos, sensibilidades, valores y estilos de conducta
humanas, favorables al medio ambiente.
La
Educación Ambiental constituye una de las respuestas a la crisis ambiental, y a
su vez, educar para la sustentabilidad constituye el objetivo de la misma, esta
juega un importante papel en el necesario incremento de las informaciones y conocimientos
a los ciudadanos de nuestro planeta, en la asunción de nuevos valores, de
cambios positivos en las actitudes con relación a la problemática ambiental;
así como en la modificación de los comportamientos humanos lesivos al medio
ambiente.
“Es evidente que el conocimiento es, hoy más que nunca, un factor decisivo
en el proceso de desarrollo. En lo que
respecta a la problemática ambiental, se hace indispensable en la actualidad
tener un mayor conocimiento sobre nuestros recursos naturales y la propia
realidad social y cultural, que haga posible la utilización inteligente del
inmenso potencial de riquezas en beneficio de toda la sociedad” Muñóz, Marta
Rosa, 2003.
“Uno de los retos
principales del desarrollo sostenible implica la necesidad de formar capacidades
en las personas y la sociedad, para orientar el desarrollo sobre bases
ecológicas, de diversidad cultural, y equidad y participación social. Para ello
han de tenerse en cuenta los comportamientos, valores sociales, políticos,
culturales y económicos en relación con la naturaleza. De igual forma, ha de
propiciar y facilitar herramientas para que las personas puedan producir y
apropiarse de saberes, técnicas y conocimientos que les permitan una mayor
participación en la gestión ambiental, decidir y definir las condiciones y
calidad de vida” Muñóz, Marta Rosa, 2003.
Teniendo en
cuenta la situación ambiental actual de nuestro planeta, podemos decir que
hasta ahora la educación ambiental ha cumplido incipientemente con su misión,
dentro de las razones fundamentales de este fracaso se encuentra el hecho de
que la misma no se ha dirigido de manera acertada hacia el logro de un cambio
profundo en las concepciones y estilos de vida, de producción y consumo de los
seres humanos, ni a sus relaciones con el medio ambiente.
Los patrones
de producción y consumo insostenibles se encuentran dentro de los principales
factores condicionantes de la situación actual del medio ambiente, en ello
poseen una gran importancia los estilos de vida de las personas; para lograr
una sociedad sustentable, es necesario realizar un giro hacia un estilo de vida
de “simplicidad voluntaria” comprometido con la sostenibilidad.
Los cambios en los valores y estilos de vida hacia una posición más
ecológicamente responsable, constituyen un estadio importante en pro de la
disminución de los problemas ambientales que posee nuestro planeta. La
educación ambiental, debe estar por tanto, dirigida a la estimulación de la
adopción por parte de las personas de un modo de vida compatible con la sostenibilidad,
en el que se valorice la sencillez y el gastar los recursos de la tierra a la
menor velocidad posible, lo cual supone un freno parcial en algunas direcciones
que se traducirá a la larga, en una mayor abundancia y durabilidad de la vida en sentido general; para lograr esta
aspiración, es imprescindible elevar el nivel de conocimiento e información, de
sensibilización y concienciación por parte de los ciudadanos, científicos,
investigadores, gobiernos, la sociedad civil y todas las organizaciones
nacionales e internacionales.
Este cambio es
susceptible de realizarse, teniendo en cuenta que así como un estilo de vida
mantiene comportamientos ambientales singulares, también la adopción de
prácticas concretas pueden ayudar a construir un estilo de vida sostenible a
través de la educación ambiental.
En esta
evolución hacia los cambios fundamentales de nuestros estilos de vida y comportamientos, la educación en su sentido
más amplio juega un papel fundamental, la educación es la fuerza del futuro,
porque ella es uno de los más poderosos instrumentos para lograr el cambio.
En esta educación uno de los aspectos esenciales es el conocimiento, un
conocimiento que se preocupe por si mismo, sus disposiciones y tendencias tanto
al error como a la ilusión, como afirma
Edgar Morin, 1997: se debe “armar cada mente para el combate vital por la
lucidez; promover un conocimiento capaz de abordar los problemas globales y
fundamentales para inscribir allí los conocimientos parciales y locales;
aprender a través de él a enfrentar las incertidumbres, enseñar principios de
estrategia que permitan afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto, es
necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbre a través de
archipiélagos de certeza”…”debemos prepararnos para enfrentar las
incertidumbres; debemos educar para la comprensión, la comprensión mutua entre
seres humanos es vital para que las relaciones humanas salgan de su estado
bárbaro de incomprensión, desdeñar los racismos, las xenofobias, y los
desprecios culturales, tenemos que realizar la educación por la paz que
necesitamos”
No obstante, como señala
Scoullos, Michael en su discurso de apertura de la Conferencia Internacional
Medio ambiente y Sociedad: Educación para la Sensibilización y para la
Sostenibilidad, 1997, es necesario plantearse la interrogante: ¿cuán
tolerantes, amplios, son los márgenes de la educación?, si desde Aristóteles
sabemos que junto al conocimiento de lo bueno, debemos tener poder para
aplicarlo; es evidente que sin una reestructuración profunda de nuestra
sociedad desde el punto de vista político, económico, social y ético, no
alcanzaremos nunca la solución verdadera y duradera de los problemas
ambientales.
“En este
contexto, se debe precisar que la educación ambiental como proceso educativo,
no puede por si sola, lograr la protección del medio ambiente. La protección
ecológica requiere y necesita de una voluntad y acciones políticas, económicas
y sociales; no es posible la protección de los ecosistemas naturales, sociales,
históricos y culturales sin eliminar la pobreza y erradicar el hambre, sin
garantizar la educación, la cultura y la salud de la población, así como
eliminar los conflictos bélicos, el terrorismo de estado y otros problemas
globales que ocasionan tragedias de muertes y graves pérdidas que afectan la
calidad de vida”. Valdés, Orestes, 2001.
“La educación es, a la vez, producto social e instrumento de transformación
de la sociedad donde se inserta. Por lo tanto, los sistemas educativos son al
mismo tiempo agente y resultado de los procesos de cambio social. Ahora bien,
si el resto de los agentes sociales no actúa en la dirección del cambio, es muy
improbable que el sistema educativo transforme el complejo entramado en el que
se asientan las estructuras socioeconómicas, las relaciones de producción e
intercambio, las pautas de consumo y, en definitiva, el modelo de desarrollo
establecido”. Martínez, Jose Félix, 2001.
La educación ambiental, por tanto no
debe limitarse a una reflexión filosófica y teórica, sobre todo, significa
concienciación, sensibilización y proposición de soluciones alternativas, la
misma no se debe quedar en las aulas, en las familias; debe extenderse a todos
los espacios de socialización, tales como la comunidad, los grupos formales e
informales, los medios de comunicación; promoviendo acciones concretas en pro
de la solución de los problemas ambientales, basadas en modelos participativos.
De tal manera, la educación
ambiental se erige como el valuarte hacia un planeta sustentable, aunque las
actuales condiciones socioeconómicas predominantes constituyen obstáculos
inconmensurables para el presente, el futuro puede representar la posibilidad
de alcanzar de forma paulatina y progresiva un incremento de concienciación
mundial hasta alcanzar aquella masa crítica capaz de revertir los actuales
estilos de desarrollo hacia aquellos con aspiraciones de sustentabilidad.
BIBLIOGRAFÍA.
1.
Alcántara Juan Carlos, Castro J, Arturo: Breve Historia de la Educación
Ambiental. 1997. http://www.laneta.apc.org/urbania/urbani5.htm
2.
Bedoy, Víctor. La historia de la Educación Ambiental: reflexiones
pedagógicas. 2002. http://educacion.jalisco.gob.mx/consulta/educar/13/13Bedoy.html
3.
Calvo, Susana; Corraliza, Jose Antonio: Educación Ambiental. Conceptos y
propuestas. CLS, España, 1994.
4.
Declaración de la Conferencia Intergubernamental de Tbilisi sobre
Educación Ambiental. Tbilisi, 1977. http://www.jmarcano.com/educa/docs/tbilisi.html
5.
Declaración de Salónica. Conferencia Internacional Medio ambiente y
Sociedad: Educación para la Sensibilización y para la Sostenibilidad. 1997. http://www.jmarcano.com/educa/docs/salonica.html
6.
Jaula, Jose Alberto: “Algunos problemas sociales de la protección del
medio ambiente frente al desarrollo sostenible”. Universidad de Pinar del Río
“Hermanos Saíz Montes de Oca”. Junio, 2002.
7. Jaula, Jose Alberto: “Sobre
el reto de la universidad ante la protección del medio ambiente y el desarrollo
sustentable”. Guayana Sustentable 4. Educación, Productividad y Vida. Editado
por Universidad católica, Caracas, 2003.
8. Laliotis, Kostas: Welcoming Remarks in the Welcoming Remarks in the
“Enviroment and Society: Education and Public Awareness for Sustainability”
Proceedings of the Thessaloniki International Conference organised by UNESCO
and the Goverment of Greece
(8-12 December 1997) Edited by M. Scoullos, Athens , 1998.
9. Marcano, Jose E.
Introducción a la Educación Ambiental. http://ofdp_rd.tripod.com/ambiente/historia.html.
10.
Martínez,
Jose Félix. Fundamentos de la Educación Ambiental. 2001. http://www.jmarcano.com/educa/curso/fund2.html
11. Morin, Edgar: Los 7 saberes
necesarios para la educación del futuro. UNESCO.
1999. http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/Articulos/Los7saberes/index.asp
12.
Muñoz, Marta Rosa. Educación
Popular Ambiental para un Desarrollo Sostenible. Tesis en opción al grado de
Doctor en Ciencias. Universidad de la Habana. 2003.
13. North American Association for Environmental Education. Environmental
Education Materials: Guidelines for Excellence workbook. Bridging Theory &
Practice. 2000. http://www.naaee.org/npeee/workbook.pdf.
14. Scoullos, Michael: Inauguration – Open Plenary in the Enviroment and
Society: Education and Public Awareness for Sustainability” Proceedings of the
Thessaloniki International Conference organised by UNESCO and the Goverment of Greece (8-12
December 1997) Edited by M. Scoullos, Athens ,
1998.
15.
Valdes, Orestes: ¿Cómo la educación ambiental contribuye a proteger el
medio ambiente?: Concepción, estrategias, resultados y proyecciones en Cuba.
Ministerio de Educación. 2001. http://www.mec.es/cide/rieme/documentos/varios/valdes2001cl.pdf.
16. World Comisión on Enviroment and Development. (Burtland Comission),
1987: Our Common Future, Oxford
University Press, Oxford , Great
Britain .
17. Arsenis, Gerasimos: Welcoming Remarks in the “Enviroment and Society:
Education and Public Awareness for Sustainability” Proceedings of the
Thessaloniki International Conference organised by UNESCO and the Goverment of Greece (8-12
December 1997) Edited by M. Scoullos, Athens ,
1998.
18.
Bifani, Paolo: Desarrollo Sostenible: hacia un nuevo enfoque educativo.
Conferencia inaugural del II Congreso Andaluz de Educación Ambiental. Publicado
por JUNTA DE ANDALUCÍA. Consejería de Medio Ambiente. Consejería de Educación y
Ciencia, en el CD-ROM de EDUCAM. I.S.B.N: 84-89650-59-4
19.
Camacho Barreiro, Aurora; Ariosa Roche, Liliana: Diccionario de términos
ambientales. Centro Félix Varela, La Habana, 2000.
20. Carta de Belgrado.
Seminario Internacional de Educación Ambiental. Belgrado, 1975. http://www.jmarcano.com/educa/docs/belgrado.html
21. Clover, Darlene. Towards sustainable comunities: enviromental adults
educations. Conference in the Forom 3: Public Awareness and Understanding: The
fuel for change, in the “Enviroment and Society: Education and Public Awareness
for Sustainability” Proceedings of the Thessaloniki International Conference organised
by UNESCO and the Goverment of Greece
(8-12 December 1997) Edited by M. Scoullos, Athens , 1998.
22.
Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
Río de Janeiro, junio de 1992. Agenda 21. http://www.erres.org.uy/a21cap00.htm
Río de Janeiro, junio de 1992. Agenda 21. http://www.erres.org.uy/a21cap00.htm
23.
Corraliza Rodriguez, Jose
Antonio: La cuestión ambiental y el comportamiento humano. II Congreso Andaluz
de Educación Ambiental. Simposio “Estrategias educativas para el cambio de
actitudes y comportamientos ambientales”. Publicado por la JUNTA DE ANDALUCÍA.
Consejería de Medio Ambiente. Consejería de Educación y Ciencia, en el CD-ROM
de EDUCAM. I.S.B.N: 84-89650-59-4
24.
Declaración de Estocolmo sobre el Medio Humano. Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Humano. Estocolmo, 1972. http://www.erres.org.uy/di0672.htm
25.
Declaración de Salónica. Conferencia Internacional Medio ambiente y
Sociedad: Educación para la Sensibilización y para la Sostenibilidad. 1997. http://www.jmarcano.com/educa/docs/salonica.html
26. Espinosa Guerra, Luis
Enrrique. Una visión crítica sobre el desarrollo sostenible. Universidad de
Salamanca. http://www.losverdesforodeizquierdas.org/archivos/sobre%20desarrollo%20sostenible.pdf
27. Flogaiti, Eugenia: The contribution of the enviromental education for
sustainability. Conference in the Forom 2: Reorienting formal education towards
sustainability, in the “Enviroment and Society: Education and Public Awareness
for Sustainability” Proceedings of the Thessaloniki International Conference
organised by UNESCO and the Goverment of Greece (8-12 December 1997) Edited
by M. Scoullos, Athens ,
1998.
28. Hernández del Aguila,
Rafael: Economía y medio ambiente: ¿Qué desarrollo tendría que sostener la
educación ambiental? II Congreso Andaluz de Educación Ambiental. Simposio
“Comunicaciones: educación ambiental y desarrollo”. Publicado por la JUNTA DE
ANDALUCÍA. Consejería de Medio Ambiente. Consejería de Educación y Ciencia, en
el CD-ROM de EDUCAM. I.S.B.N: 84-89650-59-4
29. Left, Enrique: UNEP and Enviromental Education. Conference in the Forom
1: Educating for a Sustainable Future: Interational Consensus as an Impetus for Action, in the
“Enviroment and Society: Education and Public Awareness for Sustainability”
Proceedings of the Thessaloniki International Conference organised by UNESCO
and the Goverment of Greece
(8-12 December 1997) Edited by M. Scoullos, Athens , 1998.
30. Left, Enrique: Enviromental Education and Sustainable Development.
Conference in the Forom 2: Reorienting formal education towards sustainability,
in the “Enviroment and Society: Education and Public Awareness for
Sustainability” Proceedings of the Thessaloniki International Conference
organised by UNESCO and the Goverment of Greece (8-12 December 1997) Edited
by M. Scoullos, Athens ,
1998.
31.
Libro Blanco de la Educación Ambiental en España. 1999. http://www.mma.es/educ/ceneam/pdf/blanco.pdf
32.
Muñoz, Marta Rosa. Educación Popular Ambiental para un Desarrollo Rural
Sostenible. Tesis en opción al grado de Doctor en Ciencias. Universidad de la
Habana. 2003
33.
North American Association
for Environmental Education. Environmental Education Materials: Guidelines for
Excellence workbook. Bridging Theory & Practice. 2000. http://www.naaee.org/npeee/workbook.pdf
No hay comentarios:
Publicar un comentario